
Por Álvaro Rodríguez
Bryan Oviedo decidió ponerle punto final a su carrera como futbolista profesional. A los 36 años, el lateral costarricense anunció su retiro después de más de una década en el fútbol de alto nivel y una trayectoria marcada por La Sele, Europa y el fútbol estadounidense.
La decisión, según explicó el propio jugador, no fue repentina.
Oviedo contó a Teletica Deportes Radio que desde diciembre había conversado con su familia sobre la posibilidad de cerrar esta etapa.
“Ahora puedo decir punto y aparte y dedicarme a otras cosas”, afirmó.
El lateral reconoció que despedirse del fútbol no fue sencillo, pero quiso hacerlo de una manera especial para agradecer a todas las personas que lo acompañaron durante su carrera.
Del sacrificio familiar a los grandes escenarios
Uno de los recuerdos que más marcó a Oviedo fue el esfuerzo de sus padres durante sus primeros años como futbolista.
Originario de San Carlos, sus padres realizaban grandes sacrificios para trasladarlo hasta Alajuela para que pudiera entrenar.
“Mis papás siempre se sacrificaron y dieron hasta de donde no tenían para traerme a Alajuela a entrenar, pues yo era de San Carlos”, recordó.
Con el paso de los años y después de convertirse en padre, Oviedo aseguró que comprendió todavía más todo aquello que hicieron por él.
“Uno como niño no veía ese sacrificio y ahora que uno es padre lo entiende bien. Eso siempre lo agradezco”, manifestó.
Una carrera construida a base de perseverancia
Oviedo también recordó los momentos complicados que tuvo que superar para consolidarse en el fútbol internacional.
Uno de ellos ocurrió durante su primera temporada en el FC Copenhague de Dinamarca, cuando tuvo pocas oportunidades.
“En mi primer año en el Copenhague no jugaba nada. Era un cambio importante y todo eso afecta a uno como jugador, pero eso creo que me formó un carácter para seguir adelante”, explicó.
Su respuesta fue seguir trabajando.
“Siempre me preparé y entrené y, cuando se me dio la oportunidad, pude demostrar y seguir adelante”, añadió.
Ese carácter terminó acompañándolo durante una carrera que lo llevó por clubes como Saprissa y Alajuelense, además del Copenhague y Nordsjælland de Dinamarca, Everton y Sunderland de Inglaterra y Real Salt Lake de Estados Unidos.
Dos Mundiales y más de una década con La Sele
La Selección de Costa Rica ocupa un capítulo especial en la historia de Oviedo.
El lateral defendió a la Tricolor entre 2010 y 2022 y disputó los Mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022.
También formó parte de la generación que participó en el Mundial Sub-20 de Egipto 2009.
“Siempre ayudé a la Selección de Costa Rica y di lo mejor de mí”, recordó.
Ahora, después de cerrar esa etapa, Oviedo asegura sentirse en paz con la decisión.
“Me siento feliz conmigo mismo y eso al final es algo que me llena de paz y tranquilidad, saber que uno puede terminar con la cabeza en alto”, afirmó.
El próximo partido será fuera de la cancha
Aunque dejó de ser futbolista profesional, Oviedo no pretende alejarse del fútbol.
El costarricense tiene una finca en San Carlos y también quiere prepararse para convertirse en formador de jóvenes talentos.
“Me gustaría ser formador y ayudar a los jóvenes talentos”, señaló.
Su objetivo es transmitir parte de lo aprendido durante una carrera que comenzó con viajes desde San Carlos hacia Alajuela y terminó en algunos de los escenarios más importantes del fútbol internacional.
“Acá los jóvenes son buenos y si yo puedo aportar un granito de arena para que ellos consigan sus metas, puedan hacerlo”, expresó.
Oviedo también continuará con sus estudios para adquirir nuevas herramientas y aportar al desarrollo del fútbol costarricense.
Así termina la carrera de un futbolista que pasó de aquel niño que necesitaba que sus padres hicieran grandes sacrificios para llevarlo a entrenar, a convertirse en mundialista y referente de la Selección Nacional.
Ahora comienza otro capítulo.
Y esta vez, Bryan Oviedo no estará buscando un lugar dentro de la cancha, sino ayudando a otros a encontrarlo.