Por Álvaro Rodríguez
México vuelve a hacer historia este jueves al convertirse en el primer país que alberga tres Copas del Mundo, pero la esperada inauguración del Mundial 2026 llega envuelta en un clima de tensión social y política que amenaza con robar protagonismo al fútbol.
A la 1 p. m. se dará el pitazo inicial del torneo más grande jamás organizado por la FIFA, con la participación de 48 selecciones y 104 partidos distribuidos entre México, Estados Unidos y Canadá.
El estadio Azteca, escenario de momentos inolvidables como la coronación de Pelé en 1970 y la legendaria actuación de Diego Maradona en 1986, volverá a convertirse en el centro del planeta fútbol.
Sin embargo, las horas previas al arranque del torneo han estado marcadas por protestas masivas que prometen intensificarse durante la jornada inaugural.
Profesores agrupados en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) mantienen movilizaciones desde hace más de una semana para exigir mejoras salariales y cambios en el sistema de pensiones.
A ellos se sumarán familiares de personas desaparecidas y otros colectivos sociales que planean concentrarse en los alrededores del estadio Azteca para aprovechar la atención mundial y visibilizar sus demandas.
El objetivo de los manifestantes es generar presión sobre el gobierno mexicano en una fecha que concentra los ojos del planeta.
Las autoridades han reforzado los operativos de seguridad y mantienen protegidos distintos puntos estratégicos de Ciudad de México, incluyendo el Zócalo capitalino, donde se instaló uno de los principales espacios para aficionados durante la Copa del Mundo.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que su gobierno no responderá con represión a las protestas y calificó algunas de las acciones como intentos de provocar una reacción policial en plena inauguración mundialista.
«Quieren que caigamos en una represión para la antesala del Mundial», manifestó la mandataria durante una de sus conferencias de prensa.
Mientras tanto, miles de aficionados ya viven la emoción de una nueva Copa del Mundo.
La ceremonia inaugural contará con la participación del tenor italiano Andrea Bocelli, quien interpretará el himno oficial del torneo titulado «DNA». Además, la cantante colombiana Shakira estrenará la canción «Dai Dai» junto al artista nigeriano Burna Boy.
Dentro del terreno de juego, la atención estará centrada en la lucha por el título mundial. Argentina buscará defender la corona conquistada en Catar 2022, mientras selecciones como España, Francia y Portugal aparecen entre las grandes favoritas para destronar a Lionel Messi y compañía.
Pese a la expectativa internacional, el ambiente en México no alcanza los niveles de euforia que se vivieron durante los mundiales de 1970 y 1986.
Los elevados precios de las entradas, las dificultades para obtener visados hacia Estados Unidos y el complejo contexto político han enfriado parte del entusiasmo popular.
Incluso una encuesta reciente reveló que apenas un 35% de los mexicanos confía en que su selección pueda realizar una actuación destacada en el torneo.
Aun así, cuando el balón ruede en el Azteca, comenzará oficialmente una Copa del Mundo que promete emociones dentro y fuera de la cancha.
Y mientras las selecciones buscan la gloria deportiva, México intentará demostrar que puede celebrar la fiesta más grande del fútbol en medio de uno de los contextos sociales más complejos de los últimos años.
